Por segunda vez consecutiva la categoría de esquí alpino tuvo representante argentino en las Universiadas de Invierno, esta vez Krasnoyarsk 2019, Tomás Bacigalupo.

El estudiante de ingeniería informática (ITBA) nuevamente compitió en la élite del deporte mundial, obteniendo mejores resultados que en Almaty 2017, pese al gran nivel del torneo.  Se posicionó en el puesto Nº 34 en la competencia de Slalom: “Que el máximo de edad ya no sea de 28 años cambió un montón y por eso pude tener mejores resultados”, afirmó Tomás. Pero además de escalar en la tabla de posiciones, también mejoró el trato con sus colegas: “Estaban los mismos competidores que en Kasajistán, entonces ya nos conocíamos.  Todo el ambiente fue más amigable que en la Universiada pasada”.

Por otra parte, el estudiante-deportista aseguró que la infraestructura fue impresionante. “Siempre al principio asusta tener tanta gente a tu disposición, pero cuando empiezan las carreras y tenés que hacer un montón de cosas… ya no te sentís tan presionado y te ayuda a concentrarte más en la bajada”.

Pero además del plano deportivo y competitivo, Tomás destacó lo aprendido en otros ámbitos para trasladarlo a nuestro país: “Pude participar de un evento de tecnología aplicada al deporte que estuvo increíble. No solo vi ideas muy innovadoras sino que también ya estando avanzado en la carrera vi la posibilidad de aplicarlas en Argentina”.