El año pasado, cuando quedó segundo en el selectivo universitario de Badminton para participar en las Universiadas de Taipei, Dino Delmastro pensó que se le escapaba una gran oportunidad. Había estado muy cerca de obtener una beca, pero el dinero no le alcanzaba para autofinanciarse el viaje.

Volvió cabizbajo a Neuquén, con la idea de meterse de nuevo en los estudios de Ingeniería Civil en la Universidad Nacional del Comahue, pero desde la Secretaría de Bienestar Estudiantil quisieron ayudarlo para que pudiera viajar a representar a la Argentina.

“Yo recién llegaba a Neuquén, había cursado los primeros años de la carrera en la sede Andina de Bariloche, y aunque me conocían muy poco, en la Universidad mostraron mucha voluntad y me dijeron que harían algo para ayudarme a cubrir los gastos”, recuerda Dino. Y así fue: impulsados por Andrea Ledesma, quien está a cargo de la Dirección de Deportes y Recreación de la UNCOMA, organizaron una venta de pollos que recaudó gran parte del dinero necesario para que el atleta pudiese ser parte de la delegación universitaria más grande de la historia argentina.

¿Cómo descubriste el bádminton?

Un poco de casualidad. Un día fui a jugar al fútbol con unos amigos y justo estaban dando un taller. Me enganché y años más tarde empecé a competir en el país e incluso afuera. En 2017 salí campeón en dobles masculinos y subcampeón en singles, las dos categorías en las que participo.

¿Cómo es entrenar y estudiar?

No significa un problema. Los horarios de entrenamientos los combino con los de cursada. Trato de entrenar de lunes a viernes y este cuatrimestre creo que lo voy a poder hacer. La clave es ser organizado y esforzarse, pero a veces me resulta difícil no mezclar y estoy en clase pensando en el entrenamiento o en el entrenamiento pensando en que tengo que estudiar. Lo más difícil es cumplir con el plan de estudios previsto debido a los viajes o inasistencias, pero siempre hago todo para aprobar las materias que curso en la primera instancia.

Dino y el Deporte Universitario

“Me sorprende para bien cómo viene desarrollándose el Deporte Universitario en Argentina; veo que cada año la FeDUA crece y alcanza nuevas metas. Todo eso me pone muy contento. Creo que apostar al Deporte Universitario vale la pena porque hay muchos valores positivos detrás de él”.

Si bien el bádminton no es un deporte muy popular en la Argentina y todavía no integra las competencias universitarias regionales, Dino confía en “poder participar muy pronto en un juego universitario local o regional”.

Con las Universiadas le fue un poco mejor: “Tuve la suerte de participar en los selectivos para Gwangju 2015 y Taipei 2017 y pude viajar a ambas Universiadas. Fueron las experiencias deportivas más grandes que me tocó vivir, porque se compite en un nivel altísimo, con jugadores del top ranking mundial, algo a lo que somos ajenos en Argentina”, explica.

Ver los entrenamientos de las potencias o conocer la infraestructura de Taipei, están dentro de esas cosas que no tienen precio. Todo eso sumado a que se trata de un evento multidisciplinario que le permitió conocer deportistas de otras disciplinas, pero que tienen las mismas dificultades porque también son estudiantes. “Lo disfruté mucho”, concluye.

 

*Del 15 al 21 de octubre, en Kuala Lumpur (Malasia), se disputará el Mundial Universitario de Bádminton organizado por FISU.

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