Las 29° Universiadas de verano llegaron a su fin. Fueron 12 días inolvidables para los miles de estudiantes deportistas que se reunieron para competir, compartir y conocer otra cultura. La ciudad de Taipei abrió las puertas de par en par  y toda su gente recibió a atletas y oficiales con una sonrisa.

El Taipei Arena, el inmenso estadio en el que se desarrollaron la ceremonia de apertura y las pruebas de atletismo, fue nuevamente el escenario elegido para la gran fiesta de clausura, tan espectacular como la que dio por inaugurados estos Juegos Mundiales Universitarios. Las tribunas estaban colmadas por espectadores que recibieron con gran entusiasmo  a las distintas delegaciones. Y, a su vez, las delegaciones aplaudieron a los espectadores y voluntarios en un gesto de agradecimiento por su generosidad y servicio.

Fuegos artificiales, música y coreografía marcaron el comienzo de la ceremonia. Luego, siguieron los discursos oficiales a cargo del Vicepresidente de Taiwan, Chien- Jen Chen y del presidente de la Federación Internacional del Deporte Universitario (FISU), Oleg Matytsin, quienes –entre otras cosas- agradecieron a la ciudad, sus habitantes y a todos los que participaron e hicieron posible que estas Universiadas fueran un éxito. Por último, como parte de la ceremonia oficial, se arrió la bandera de FISU, que fue entregada al presidente del Comité Deportivo Universitario Italiano (CUSI), Lorenzo Lentini,  y al responsable del Comité Organizador de las 30° Universiadas Napoli 2019.

La tercera parte de esta ceremonia fue la presentación de la próxima sede. Un video para mostrar lugares emblemáticos, gastronomía y cultura de Napoli, seguido por un espectáculo de danzas y canto del San Carlo Theater, que erizó la piel de muchos con la interpretación de Oh Sole mío. Luego de esta presentación, llegó el punto culminante de la clausura: la antorcha, que permaneció encendida desde el 19 de agosto, se apagó. Faltaba un show más para terminar la noche a pura fiesta y, por supuesto, los fuegos artificiales que iluminaron el cielo y le pusieron el broche de oro a 12 días que quedarán en la historia.