Lugar: Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM). Allí, miles de estudiantes deportistas de instituciones del Metropolitano Norte le pusieron mística a la inauguración de una nueva instancia regional de los Juegos Universitarios Regionales (JUR) y allí estuvo el presidente de FeDUA, Emiliano Ojea, para mostrar su apoyo a este evento que se consolida año a año, y para acompañar a Adrián Verdini, Vicepresidente de FeDUA y Coordinador de Deportes de la UNLaM –universidad anfitriona y organizadora de la región- y a Nicolás Mellino, Presidente del Comité Técnico del Deporte Universitario Argentino y Secretario de FeDUA. También estuvo presente Mariano Nieto, secretario general de FeDUA y de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, próximamente organizadora de la Regional Patagonia de los JUR.

En su discurso, Ojea compartió los logros de la Federación en los últimos años, destacando la histórica participación de Argentina en los Juegos Mundiales Universitarios, celebrados en Taipei en agosto pasado, con una delegación de más de 250 personas, y en los Juegos Universitarios Sudamericanos que se disputaron en Bogotá, adonde nuestro país llevó cuatro equipos y obtuvo la misma cantidad de medallas.

El presidente de FeDUA también resaltó que más de 2.500 deportistas se presentaron en los selectivos, lo que es una clara muestra del interés y el entusiasmo que genera la posibilidad de vestir los colores celeste y blanco. Muchos de esos chicos viajaron a Taipei y a Bogotá. Muchos estaban en el microestadio de la UNLaM. Prueba de ello fue que la bandera nacional fue portada por Mariano Yorio, capitán de la selección de futbol en las Universiadas  y en los JUSBog.  Los escoltas fueron Florencia Esperguín, de la selección de vóley que jugó en Taipei, y Matías Villalba, integrante del seleccionado de fútbol campeón en Bogotá. Además, la bandera de La Matanza fue llevada por Florencia Panzini, del seleccionado de Natación, y escoltada por Ignacio Ortega, del equipo de Tenis e Ignacio Rodríguez, de futbol, todos de Taipei.

La mística y la pasión de los estudiantes deportistas por el Deporte  Universitario se hicieron sentir en el acto, que se celebra ya por cuarto año consecutivo, convirtiéndose una política de Estado en nuestro país.